martes, 7 de octubre de 2008

Gracias por sus mensajes...


Queridas amigas,

Gracias por sus visitas y mails.
Estoy un poco mejor; tratando de ocuparme un poquito más de mi salud, cosa que tenía bastante abandonada, por diferentes motivos.

Les pido disculpas si no paso por sus blogs, espero sepan entender...

Como siempre, les dejo este hermoso cuento, que quizá muchas de ustedes conocen, pero que vale la pena leer (creo que esto lo digo siempre; pero es que todos lo cuentos y relatos que posteo me parecen hermosos y por eso me gusta compartirlos).
Espero que ustedes piensen lo mismo y les ayude a pensar más allá...



EL CAPULLO Y LA MARIPOSA


Un día un hombre encontró un capullo y lo llevó a su casa para observar como emergía la mariposa.

Cuando finalmente vio que su pequeño cuerpito comenzaba a asomarse, se sentó para observar detenidamente como la mariposa luchaba forzando su cuerpo a través de la pequeña abertura del capullo.

Luego de un largo rato no había ningún progreso. Era como si la mariposa no podía salir; parecía estar atascada

El hombre, en su bondad, decidió ayudarla. Tomó unas tijeras y cortó lo que faltaba para que saliera su pequeño cuerpo.

Y así fue, la mariposa salió fácilmente, pero su cuerpo era pequeño y retorcido, y sus alas estaban arrugadas.

El hombre continuó observándola, esperando que estirara sus alas; pero ésto no sucedió… de hecho, nunca pudo volar...

Lo que él no entendió, a pesar de que lo hizo movido por su corazón, es que el pequeño capullo y la lucha requerida para salir del pequeño agujero era la manera en que Dios inyectaba fluidos desde su cuerpo hacia las alas, de manera que se fortaleciera, para alistarla para volar y tomar la libertad.

¡Libertad y vuelo sólo vendrían después de la lucha!

Privando a la mariposa de esa lucha necesaria, el hombre la privó de su salud y libertad.

***
Nosotros, como esa pequeña mariposa, necesitamos esforzarnos y luchar para salir adelante.
Necesitamos de fuertes tormentas, aunque a veces parezcan más fuertes de lo que podemos aguantar, para fortalecernos.

Cuando éramos pequeños nos caímos varias veces al aprender a caminar; sin embargo, nos levantamos una y otra vez hasta poder lograrlo...

Así es la vida... hay que seguir para adelante, a pesar de las caídas y los golpes.

Tal vez nos queden algunos moretones, pero los mismos se irán con el tiempo.

Así que ya saben… ¡A no aflojar! (Yo sigo tirando...)


Un beso,
Mónica
PD: Le voy a pedir a mi hija que le saque fotos a algunas de mis nuevas manualidades para postear.


8 comentarios:

Gaby dijo...

Que hermoso el cuento y cuan cierto es!!!!!!
gracias por estas pequeñas historias que dia a dia nos dejas para que nos acompañen.
Te mando un abrazo grande...

BrujaCanela dijo...

Hola Hola Moni .. pase a dejarte un saludito espero te vayas recuperando ..!
Yo tbn he andado un poco alejada.. sin tiempo casi .. pero bueno de todos modos pase a dejarte cariños!

Un abrazote!

BrujaCanela

maria adelina dijo...

hola monica tus cuentos y reflexiones dejan muy lindos mensajes.
nosotras aveces por ocupaciones o por dejar todo para despues descuidamos nuestra salud, pero eso esta mal, a mi ya me paso y bueno ahora estoy pagando algunas cositas de ese descuido.
que te mejores
un beso grande.

IzaLanita dijo...

Hola Moni, cuidate mucho y gracias por esas historias que nos hacen reflexionar, no te preocupes si no nos puedes visitar, sabes que nosotras por nuestra parte seguimos trabajando con nuestros regalitos, yo por mi parte espero avisrte esta semana que ya van en en camino.
Recibe un abrazo muy fuerte desde mi "Querétaro Lindo"

Stella dijo...

Hermosa la historia. Espero ver prontito las fotos de tus nuevas creaciones.
Cuidate mucho.
Besos

lola dijo...

que cuento mas bonito, espero que te recuperes prontito,
un besote.

titicandia dijo...

Preciosa historia, me encanto.
Espero te sientas mucho mejor, se te extraña, muchos cariños,
Titi

Adribel dijo...

Gracias amiga por postear este cuento tan bello y por tus palabras, que me vienen más que justas en este momento. Gracias y te deseo lo mejor, que seguro Dios te lo dará porque sos una luchadora y das mucho amor a los demás, al menos eso siento yo. Un abrazo!!